No sé qué decirte, pero aún no sabiendo, ya he puesto la primera frase. Hoy nos hemos levantado a las 5:30h, cómo no, con el ejercicio diario. A pesar del cansancio, lo que me motivaba a hacer el ejercicio ha sido despertarme rodeada de unas verdes montañas que parecen infinitas y un cielo azul que quita tus preocupaciones.
Después, hemos ido a desayunar nuestra comida favorita que nos da energía para todo el día. Habiendo terminado el desayuno, nos dirigíamos hacia el centro del pueblo, donde se encontraba la iglesia en la cual íbamos a tener la oportunidad de unirnos a Cristo para empezar bien el día. Tras una bonita homilía, hemos aprendido que a pesar de nuestras diferencias con los habitantes de Pueblo Rico, todos somos hermanos.
Más tarde, comenzaba un partido de fútbol que no solo unía a 22 chicos en un campo, sino que unía aficiones, equipos, pueblos y razas. Tras el emocionante partido que finalizó 3-3, tenía lugar la tanda de penaltis que nos envolvió de alegría al alcanzar la victoria en el último penalti decisivo. Tras haber recargado energías en la comida, nos despedíamos del maravilloso pueblo que nos había acogido como una familia durante tres días.
Gabriela
Expedicionaria ERS 2025


