Día 22 de julio. Amanecemos a las 6:00 para, como de costumbre, hacer un poco de deporte, correr y flexiones. Después de desayunar un rico pan con tomate y de un baño en la fría piscina, ponemos rumbo al Darién. A la hora y media paramos en un pueblo muy bonito: Santa Fé de Antioquía para visitar un museo de historia, recorrer sus preciosas calles y comprar alguna que otra provisión para el largo viaje que nos espera.
Del bus no hay mucho que decir: muchas horas de sueño y tiempo para pensar en la aventura que nos espera. Más tarde paramos en otra gasolinera para reponer fuerzas y seguimos en el bus esperando a llegar a nuestro destino después de largas horas.
Ignacio Hornedo
Expedicionario ERS 2025


