Estamos llegando al ecuador de la expedición, noveno día. Los que hasta ahora eran solo compañeros comienzan a ser amigos, y solo en 9 días ya compartimos infinitas historias que contar.
Se nota el cansancio que día a día vamos acumulando pero nada nos impide disfrutar cada momento como si fuera de último.
Sentir la brisa en la cara mientras contemplas paisajes impresionantes desde una barca, dormir en las playas que son dignas del título de paraíso, bañarse en el Caribe con la mejor compañía o adentrarse en la selva para caminar rodeado de una magnífica biodiversidad. Todos estos momentos hacen que cerrar los ojos sea imposible por miedo a no perderte nada.
No importan cuantas escaleras o senderos de subida haya, ni los kilos a la espalda, ni diquiera si tienes los pies destrozados de andar. No hay tiempo para quejarse, pues somos unos privilegiados de poder vivir esta experiencia y tenemos el deber de aprovecharla al máximo.
Hemos tenido la oportunidad de cruzar fronteras, y no solo de Colombia a Panamá, sino de ponernos a prueba a nosotros mismos y sobrepasar lo que pensábamos que eran muchos límites.
Me siento afortunada de poder conocer una realidad tan distinta y poder cambiar la perspectiva que tenía de vida, porque todos en Rumbo al Sur estamos viviendo una experiencia única.
Quedan 12 días de expedición. Debemos disfrutar al máximo cada segundo y siempre dar la mejor versión de nosotros mismos porque esta experiencia ya se está acabando.
Ester Yvorra
Expedicionaria ERS 2025


