Mitad de la expedición, 11 días que han pasado como si hubieran sido 3 pero, a la vez, cada día parece interminable por la cantidad de cosas que hacemos: deporte, organizar mochilas, montar y desmontar tiendas, miles de horas en bus para llegar a nuevos sitios increíbles en los que enriquecernos, conociendo su cultura y su gente. Cada día que pasa aumenta el cansancio, el hambre y la suciedad, pero también la confianza con tu grupo, el equipo y con el resto de expedicionarios que hacen la expedición única.
En ERS aprendes a valorar cosas insignificantes como poder repetir comida, poder usar un baño o ducharte con jabón. Aprender que de las tantas cosas que llevas en la mochila, la mitad ni te sirven porque lo más importante es la gente con la que compartes esta experiencia.
Paola Vía
Expedicionaria ERS 2025


