El sonido de las olas resonando en mi cabeza, así es como comienza el nuevo día de nuestra aventura. Nos despertamos en el hotel «La Manuela» ubicado en la costa de Arboletes. Empezamos el día super raro ya que por fin nos habían dejado lavar ropa. Eso sí que ha sido extraño. Después de lavar ropa, fuimos al único volcán de lodo situado en la costa. Yo me esperaba tener que subir y bajar como en un volcán normal pero era una explanada enorme llena de barro caliente.
Era una sensación muy para poder moverse y, además, si salías, te secabas. Por suerte nos dejarnos bañarnos en la playa para poder quitarnos el lodo que ni siquiera se nos reconocía. Tras esto logramos cenar e incluso conseguimos tener tiempo libre. Después de comer, cogimos el bus y tras 7 horas llegamos a Calamar, un pueblo aparentemente pequeñito de camino a Cartagena,
Llegamos al ayuntamiento del pueblo y tras apelotarnos en el suelo para dormir, se acabó un día más de la aventura.
Diego Learreta
Expedicionario ERS 2025


