Hoy el día comenzó, como de costumbre, a las 6 de la mañana. Esta noche nos acogió el palacio municipal de Calamar. Desayunamos, recogimos y nos dirigimos a una misa que se celebraba en la localidad. Fue muy emocionante, marcada por unos cantos que ayudaron a crear una fuerte conexión.
Un trabajador nos explicó el proyecto en el que se encuentra implicado el río Magdalena para su mejoría, ya que se trata de una ruta de navegación muy importante para los hidrocarburos destilados en Cartagena. A continuación el bus nos llevó a coger un barco que nos trasladaría hasta un pueblo en el que bailamos bachata y montamos nuevamente en el bus. Este nos llevaría a una de las ciudades más impresionantes del país, antes mencionada: CARTAGENA DE INDIAS. Honestamente, es un sueño cumplido: me apasiona su historia y además la ciudad es preciosa (me recordó a Miami).
Embarcamos en el puerto en una barquita que nos llevaría a una isla cercana a la ciudad y a medida que nos íbamos alejando el atardecer iba iluminando todos los edificios, creando uno de los paisajes más impresionantes que he contemplado en mi vida. Al visitar Cartagena inevitablemente me he acordado de mi hermana, cuyo sueño es visitar esta ciudad. Te quiero mucho Albita y te echo de menos.
Para terminar el día acampamos frente al mar junto a un fuerte y recibimos una charla acerca de el alfabeto alfanumérico y cómo utilizar los walkies.
Hasta aquí el día de hoy, ¡hasta mañana!
Sergio Sánchez Benito
Expedicionario ERS 2025


