Despertaban a los expedicionarios sobre las siete de la mañana. La mayoría, cansados en este comienzo de etapa del viaje. No pasaron apenas unos minutos, cuando un grupo de «voluntarios» caminaron desde el palacio de Sisla hasta la Academia de Infantería a recoger y limpiar el pabellón que se utilizó como punto de reunión el día anterior.
Seguidamente, ya con todos en la academia, se intentó cruzar el circuito de combate; un complejo de obstáculos que se utiliza para practicar e intentar ponerse en la piel del campo de batalla.
La cosa terminó con la mitad de los expedicionarios bañándose en la charca de una de las pequeñas pruebas que contenía esta zona. Supongo que se bañaron para intentar prevenir el sol abrasador que se les venía encima.
Tras ensayar el cómo desfilar correctamente llegó el desayuno, algo tarde para algunos, pero que llenó de energía a los chicos para continuar con las tareas del día..
Sobre las doce y media, el gran desfile conjunto de todos los grupos de expedicionarios marchó en la fachada principal de la academia, con vistas al Alcázar, haciendo lo mismo que esas personas que se juegan la vida por España. El ruido de las botas pisando a la vez imponía, pero imponían más aún las voces y gritos de los militares entre los que se encontraba el suboficial Vargas.
Tras esto, la comida, el tiempo libre y un breve momento en la piscina llevaron a hacer una serie de actividades entre las que se pueden nombrar saber hacer bien un diario, recomendaciones médicas, supervivencia, o reunir conocimientos de agricultura.
Después, las charlas. Chapu Apaolaza junto a otros conversaba sobre el verdadero sentido de la vida y cómo ayudarnos a enfocarlo. Justo al acabar, un militar con grandes reconocimientos nos habló de la defensa, la violencia y del sentido ético de la batalla, cosas que sin duda nos servirán a todos en el futuro.
Ahora falta acabar, dormir y cenar. Probablemente en el palacio de Sisla, donde tendremos que reunir fuerzas para tener energía mañana. Otro día en el que España Rumbo al Sur pedirá la mejor versión de nosotros.


