Oscar Wilde era un tipo genial y un adelantado a su tiempo. Su frase de «Las modas son tan horribles que tienen que cambiar cada seis meses» es una máxima no aristotélica que deberíamos llevar siempre al uso. Valorar lo que no cambia, lo esencial, lo inamovible y verdadero nos asienta y nos arraiga. Una pena que en España Rumbo al Sur se haya propagado la horrible moda de no dormir más de una horita o dos. Si tenemos que esperar a que la moda cambie, moriremos de sueño, probablemente abrazados a una cacerola o algo así.
Esto empieza a ser ya una expedición como Dios manda. Los chicos están cada vez más unidos entre ellos y todo funciona perfectamente, alejados siempre de los germánicos horarios, que son tan odiosos como inaplicables a esto. Sin embargo nuestros días en esta aventura están contados. Eso es lo que nos recuerda Alfonso Javier Ussía, novelista y columnista, que recordaba a Lenon cuando dijo «La vida es lo que pasa mientras tú estas haciendo planes». «No planeemos, vivamos y miremos, sin miedo ni pecando de orgullo, seamos valientes y desarrollemos nuestra propia mirada, eso es lo que es la literatura» dice Alfonso a los expedicionarios de cara a su viaje a Perú.
Las cosas que requieren de tiempo, son más valiosas que las inmediatas, y son las cosas a las que dedicas el tiempo de una vida, las que convierten las cosas mismas en un arte. No hay vida más entregada que la del torero, que la del amante del mundo taurino.
Nosotros queremos transmitir a estos jóvenes que es la dedicación y el empeño lo que convierte al hombre en artista, cualesquiera que sean sus preferencias. Hombres como Jesús Montes, el Pare, han pasado la vida aprendiendo y transmitiendo la verdad y la pureza que se esconden en el duelo de hombre y bestia, en la más arraigada de las tradiciones de nuestra patria, por mucho que algunos lo tachen de moda.
Qué ojeras tiene la gente. El haber dormido tres horas entre ayer y hoy pasa factura. En el cine de la Academia nos dan repetidas charlas tras la comida: el Coronel Carlos Zaloña y el Coronel Luis Filiberto Caselles cultivan un poco más los aprendizajes que hemos recibido sobre la cultura de defensa y el estado actual de nuestras Fuerzas Armadas. Luego vienen Beltrán Parages, de Azvalor, una de las empresas patrocinadoras de la expedición, y Borja Barragán, de Altum, que nos explican la importancia que tiene la inversión con valores, que no todo vale, y que el objetivo no es lucrarse, si no hacer crecer empresas y proyectos que hagan obras cuyos beneficiarios seamos todos.
Cuando la tarde nos da un respiro, y una sombra más que agradable empieza a caer sobre los grandes edificios de la Academia, vemos frente a nosotros a Pablo Delgado de la Serna, fisioterapeuta, profesor, padre, marido y también estoico y esperanzado protagonista de una historia de superación que sobrepasa lo común, y tal vez lo humano también. No entraré en los detalles ni en lo que ha evocado en su charla, más que nada porque no sabría explicarlo con la sinceridad, el cuidado ni el estilo con que lo ha hecho Pablo. Tan sólo diré que entre lágrimas de alegría nos hemos ido a cenar.
Mañana es el último día en la Academia. Y en este mundo en el que nadie nos espera, como dice Alfonso, cabe una mirada nueva esta noche. Una mirada que nos enorgullece poseer, la mirada del que se aventura y vuelve, siendo distintos cuando nos miremos mañana en el espejo.


