En el día a día de España Rumbo al Sur se nos intenta inculcar diversos valores. Este 28 de julio lo definiría como DISCIPLINA. Nos levantamos sobre las 5:00 am y mientras veíamos el amanecer nos dedicamos a desmontar las tiendas. Este pequeño momento de tranquilidad se vio interrumpido por una intensa lluvia que sembró el caos durante unos minutos, pero nada que no fuese controlable por Telmo y el equipo.
Nuestra mañana siguió con una hora de deporte en la que no faltaron marchas militares, flexiones, sentadillas y planchas mientras nos mojábamos las rodillas con el agua del mar. Al encontrarnos en la mítica ciudad de Cartagena de Indias fue imprescindible una visita guiada por una fortaleza llena de historia, misterio y, por qué no decirlo, murciélagos.
El gran reto fue la caminata hasta otra playa de la isla para poder volver a la ciudad como tal. Tres horas de ruta bajo un sol ardiente y con las cantimploras vacías. Sin embargo, esto nos ayudó a darnos cuenta a que nuestras capacidades físicas y mentales son superiores a lo que pensamos. Al llegar a la ciudad, comimos arroz para reponer fuerzas y nos dimos un bañito en la playa para refrescarnos.
Un poco después cogimos un bus hacia el convento de la Popa, donde unos bomberos nos ducharon entre manguerazos y risas. Y así, cansados pero limpios y contentos, nos fuimos a dormir esperando con ilusión el día siguiente.
Jara Hernanz Garcia
Expedicionaria ERS 2025


