28/07/2025
Por entre los muros y pasadizos, quien pase por aquí en esta nublada mañana podrá ver las camisetas azules de los expedicionarios de España Rumbo al Sur investigando cada rincón de este precioso fuerte de San Fernando. Un guía nos lo muestra tras haber desayunado y preparado todo. A los pies de la bandera cartagenera se oyen vivas a España y vivas a la expedición. Un nuevo día, una nueva marcha. De Bocachica a Playa Linda, en la otra punta de la isla.
A pesar de ser un camino llano y fácil el calor provoca que sea más difícil. En la marcha los expedicionarios hablan entre ellos, se conocen mejor aún de lo que ya se han conocido. Por el camino pasamos entre campos de cultivo y bosques. A pesar de todo las sonrisas y los ánimos monopolizan las conversaciones. Ocho kilómetros más tarde llegamos a una playa blanca. Nos tiramos al agua ipso facto. Al mediodía, cuando si pisas la arena descalzo te quemas y te ves obligado a correr, es cuando llegan las barcas que nos llevan de vuelta a Bocagrande. Pies quemados, embarcamos.
En una nueva playa, ya más cercana a Cartagena, comemos y descansamos, la marcha ha sido dura. Los expedicionarios tienen la oportunidad de comprar comida en un supermercado cercano, al que entran como una manada de búfalos. Cuando el sol se está poniendo llega la orden, nos vamos a la Popa.
El monasterio de la Popa y de la Galeona se empezó a construir en el año 1602, en lo alto de este monte de la Popa, desde el que divisamos los enormes edificios de Cartagena, su bahía, su centro y hasta puede oírse su música.
Verena y Chani nos dan una fabulosa charla de historia, de Blas de Lezo y del Nuevo Reino de Granada. Tras eso vemos la película de «La Misión», cuya música emociona a todo aquel que la escucha.
Y un nuevo día pasa, y ya van quedando menos, alguno no se ha dado cuenta, o no quiere pensarlo. Todos están viviendo España Rumbo al Sur de forma ejemplar, con la ilusión por delante, pero por si alguno no lo hiciera, como dice Manrique: «Recuerde el alma dormida; Avive el seso y despierte; Cómo se pasa la vida; Cómo se viene la muerte; Tan callando», o lo que viene a ser lo mismo, aprovechemos cada momento, que, como nuestras vidas, España Rumbo al Sur no es eterno.


