03/08/2025
Bajo un pasadizo de arcos de piedra la cocina de España Rumbo al Sur prepara el desayuno de este decimonoveno día de la expedición. La estampa merece descripción. Cantando y bailando todos, riendo y hablando alrededor de la mesa en la que el equipo de material reparte el desayuno. Rodeados de loros, patos, faisanes y gallos pesadísimos en el terreno del antiguo molino.
Miguel y Cris protagonizan las sevillanas, Passage los chistes. A media mañana salimos y recorremos las calles del pueblo hasta la Ciudad de Dios, un lugar de acogida a ancianos. En una inmensa plaza oímos misa. Al final Fabio se acerca al estrado y nos dedica unas palabras tan bonitas como inspiradoras. Es un honor poder compartir viaje con gente tan buena, sincera y genial en todos los sentidos. Gracias Fabio.
Un sol que quema y mil y un cometas de distintos colores y formas en el aire. Es el mes de agosto y la gente sale a las plazas de los pueblos y ciudades a hacerlas volar. Suenan las campanas de la iglesia blanca, el viento hace ondear una bandera española que llena de color una esquina del lugar. Y bajo este cielo azul, en este pueblo que parece haberse quedado estancado en el tiempo, recibimos de la mano del historiador local Mario Bello de Mendoza, descendiente de andaluces y gallegos, una preciosa charla en plena plaza sobre la Villa de Leyva. Don Mario narra la leyenda del Dorado, de la tradición Muisca, los bohíos indígenas y la conquista, población y mestizaje españoles en esta zona.
La tarde llega y va pasando. Coco lleva muchos años dando uno de los talleres más útiles de la expedición. Enseña a los expedicionarios a cambiar una rueda. Quita y pone tornillos como una máquina. Los expedicionarios también aprenden así cosas prácticas aplicables a su vida y muy necesarias para ser más autosuficientes.
Tranquilidad, por un día, tranquilidad, paseos por el pueblo por grupos. Cantamos canciones en un restaurante español en una calle al lado de la plaza. Cenamos bien, muy bien, carne y alitas de pollo de la mano de nuestro gran equipo de cocina. Entorno a la mesa de radio se canta también, y se habla, y algunos se atreven ya a sacar conclusiones de la expedición. Todos reunidos más tarde a la luz de la hoguera ponemos música y pasamos la noche riendo y bailando.
Cantan los gallos, hoy es mañana.


