Lo breve dos veces bueno. Así es nuestro sueño, breve, poco reparador. Nos despertamos en la Biblioteca del Pie de Popa, donde el día de ayer recibimos una calurosa acogida. Tenemos hasta aire acondicionado, todo un lujo para estos tiempos de guerra y por el que dar gracias. Es algo que todos aprendemos aquí en Rumbo, el agradecer incluso las cosas más pequeñas, como esa rebanada de pan del desayuno. El aceite con azúcar la convierte en algo mágico. Durante el día, todos nosotros, que hemos pasado de desconocidos a más que hermanos, nos dedicamos a ahondar en nuestras raíces, conociendo muchas facetas de nuestra propia historia que hasta entonces desconocíamos. Visitamos el fuerte de San Felipe, ubicado en Cartagena de Indias. Nos atrapa, nos conmueve, nos narran las proezas de nuestro compatriota Blas de Lezo, fiel defensor de esta bonita tierra y su gente, nuestra gente. Hoy aprendemos más que nunca el verdadero significado de ser hispanos, gracias además a la conferencia de Coco al resplandor de la hoguera cuando cae la noche. Nuestros ojos veloces, aunque ya no sé si es por el fulgor de las brasas o más bien por conocer como dos pueblos desconocidos se convierten en hermanos unidos por un objetivo común que analogía no es lo que hemos sentido todos aquí estos días y que bonito es lo que se forma. Las diferencias se dejan de lado lo malo el sueño el hambre pasa un segundo plano, porque nuestro corazón y mirada está puesta en un futuro común.
Con gran cariño y gratitud,
María Ruiz del grupo 12.

Audiovisuales
Crónica 03 agosto I Guillermo Cutillas
Guillermo Cutillas Martínez
Expedicionario ERS 2025

